Empecemos por la definición de “Consciencia”, la Rae nos dice que es:

“La capacidad del ser humano de reconocer la realidad circundante y de relacionarse con ella” y/o “Conocimiento de uno mismo, sus actos y reflexiones”.

Mi idea de viaje consciente

Y es así como mi idea de viajar con consciencia no es nada más y nada menos que eso, lograr que nuestros actos fluyan desde el respeto y el conocimiento hacia los lugares que estamos visitando y la gente que nos acoge en ellos. Solo de esta manera conseguiremos mantener lo más auténticos posible aquellos lugares que soñamos vivir y visitar, enriqueciéndonos de cultura y experiencias sin participar en la decadencia de un destino.

Es todo lo que podemos hacer, y de verdad, es muchísimo, es divertido, diferente, positivo, verdadero, beneficioso ¡Nuestros viajes tendrán un sentido más profundo!

Ahora ya sabes que la consciencia nace de la persona y sus actos, por lo tanto no habrá viajes conscientes sin viajeros que lo sean. Y eso es lo bueno, lo genial y maravilloso.

Sé de primera mano que la mayoría de viajeros a los que oigo lamentarse por la pérdida de autenticidad de los destinos, por sentirse turistas de manual en un lugar en el que esperaban encontrar verdad y tradición, no dudarán un segundo en implementar algunos de los tips que traigo con mucho cariño en mi guía “21 claves del Win Win consciente para un viaje más auténtico”. ¿Eres uno de ellos? Podrás descargar este recurso gratuito suscribiéndote a mi blog en este enlace “DESCARGAR GUÍA”.

Solo con que implementes una de ellas, ya habrá valido la pena el tiempo invertido en tenerla lista para ti. La que más te guste, la que más te llene, la que más fácil te resulte o aquella que las circunstancias del viaje y el destino te permitan. ¡Estarás aportando más de lo que crees!

Tener la certeza de que éste es el camino correcto para hacer de nuestros viajes una experiencia más genuina y que todo acto consciente aporta valor, me anima a escribir sobre este tema para todos vosotros y para mi, porque al final, lo que queremos es vivir viajes más auténticos… fíjate qué fácil… solo eso.

Pero… “¿Todo lo tengo que hacer yo?” “¿Por qué tengo que tener tanta responsabilidad?”

Tienes razón, no todo depende nosotros como viajeros, no es el turista el que corrompe al destino ¡eso faltaba!, sino el engranaje defectuoso del que muchas veces nos hacen formar parte, en ocasiones sin saberlo. De ahí vienen muchas veces las desilusiones respecto al viaje, el “Bueno… éramos 50 en un autobús”, “Nos llevaban locos arriba y abajo”, “La comida estaba pensada para los turistas”, “Tal o cual excursión sobraba”, “Me ha desilusionado X monumento, estaba lleno de turistas…”.

Verás que el “fallo” seguramente no sea la elección del destino, ni mucho menos nosotros como viajeros/turistas/visitantes, sino la forma en la que lo hemos visitado, la forma en la que hemos decidido hacer ese viaje en concreto.

Por eso te pido que te informes antes de reservar tu viaje, no tengas reparo en preguntar y buscar información, cuéntale a tu asesor de viajes o a la agencia con la que contrates qué es lo que quieres ver, qué es lo que no quieres hacer, cómo prefieres viajar, cómo quieres moverte…. Para que no caigas en sitio equivocado, para que no te confundan con uno más y te metan en el primer circuito organizado disponible si no es lo que quieres para ti.

Y si estás aquí, leyendo, sé que no es lo que quieres…

Huye de los circuitos más trillados y tu viaje tomará un sentido profundo y revelador.

Como ves, no todo depende de nosotros, también de que empresas grandes, medianas y pequeñas nos ofrezcan y faciliten la oportunidad de viajar de forma diferente y sostenible, ofreciéndonos calidad en el servicio y revirtiendo el beneficio que les dejamos como clientes en la comunidad en la que se encuentren.

Solo debemos elegirles con cuidado y ya estaremos en el camino del viaje consciente.

Cosas que podemos hacer para aportar valor consciente a nuestro viaje 

  • Trabajar con empresas que colaboren con proyectos de desarrollo local en destino
  • Elegir alojamientos familiares que den trabajo justo a sus empleados y que cuenten con recursos sostenibles entre sus sistemas de trabajo para alguna de las noches de nuestro itinerario o para aquellas que podamos.
  • Si necesitamos estándares de limpieza y calidad europeos, decantarnos por cadenas hoteleras que incorporen la sostenibilidad y responsabilidad en sus relaciones internas y externas y en sus tareas de producción
  • Realizar visitas con empresas que no formen parte directa o indirectamente de la explotación animal
  • Visitar programas de recuperación animal como una forma de vivir un día diferente y contribuir con nuestra entrada al mantenimiento del proyecto.
  • Repartir el gasto durante nuestros viajes en diferentes empresas (comida, bebida, excursiones, regalos, actividades, lavanderías…)
  • Hacer gasto en diferentes restaurantes locales teniendo la excelente oportunidad de probar la gastronomía local de primera mano….

¡Por suerte esto es cada vez más fácil!

Viajar con consciencia es la única forma válida de viajar respetando medio ambiente, entorno, destino, comunidad local y haciendo que nos respeten a nosotros como visitantes y aunque sabemos que cada viajero es diferente, que no hay visitas obligadas ni verdades universales y entendemos que una forma de viajar puede ser diferente a otra, creemos que todas son válidas y maravillosas si partimos de la base del respeto y la consciencia. Esa es nuestra mayor ganancia.

Cuéntame qué haces tú en tus viajes para aportar valor y vivirlo de forma auténtica. Dime cómo te gusta viajar, en qué lugares te has sentido realmente viajero y en cuáles no has pasado de sentirte como un turista más.